Protegernos del frío durante las travesías invernales (montañas y otros)

Protegernos del frío durante las travesías es muy importante para disfrutar de un día de montaña. En este post te damos algunos consejos sobre qué ropa usar.

Todos sabemos que a los amantes de la montaña no nos hace quedarnos en casa ni el frío ni la nieve…¡al contrario! Pero para poder disfrutar de la montaña a bajas temperaturas, debemos ir muy bien equipados para protegernos del frío y de cualquier cambio meteorológico que se nos pueda presentar. Al fin y al cabo, lo único que buscamos es disfrutar de la montaña y, si el frío se adueña de nuestras manos o de nuestros pies como muchos sabrán, puede llegar a ser muy, pero que muy doloroso.

Así pues, aquí van unos consejos para que podamos disfrutar de la montaña invernal:

Para empezar, hay que recordar que si vamos a llevar a cabo actividades sobre nieve o hielo, una buena bota es indiscutible. Una bota con membrana impermeable y que sea más bien semi-rígida y nos aporte cierto aislamiento del exterior. Complementarla con una polaina hará que la nieve no nos entre por el calcetín y al final acabemos con los pies empapados.

Como ya sabemos, tan solo por la cabeza ya perdemos un 20% de calor corporal, así que un buen gorro para protegernos las ideas y nos mantenga la cabeza bien caliente es esencial.

Lo mismo sucede con las manos y los pies que, al estar mas alejados del corazón, es muy fácil que sean los primeros en enfriarse. En el caso de los pies, un buen calcetín que nos permita evacuar el sudor a la vez que nos aporte un aislamiento térmico es muy importante. Podemos optar por calcetines fabricados con tejidos sintéticos o por naturales, tipo lana merina. Depende de lo friolentos que seamos y de cuánto sudemos al caminar. Es importante que el calcetín se adapte bien a nuestro pie, sin dejar arrugas que nos puedan provocar rozaduras o llagas y que sea elástico. Es algo al que no solemos darle mucha importancia pero al terminar una travesía con los pies calientes y secos lo vamos a agradecer.
Lo mismo sucede con las manos. Pensad que unas manos heladas y doloridas no nos sirven de nada. En el mercado encontraremos guantes para temperaturas intermedias de unos 15-10ºC sin membranas, guantes corta-viento de mayor o menor grosor, guantes impermeables y cortaviento más gruesos para temperaturas bajo cero e incluso manoplas rellenas de pluma o fibra que, al mantener los dedos los unos con los otros en contacto, hacen que mantengan todavía más el calor. Recuerda que a la hora de elegir la talla de un guante es importante no elegir la que nos quede más justa, ya que lo ideal es que entre el guante y el dedo quede un pequeño espacio para que se pueda crear un tabique térmico que nos hará de aislante y nos mantendrá las manos bien calientes.
Protégete del frío | Blog Montaña Decathlon
No está de más recomendar, sobre todo a los más friolentos, llevar un saquito térmico de esos que se calientan cuando los sacudimos un poco. Nos puede sacar de un apuro ¡y no pesan nada!

Una vez protegidas las extremidades tan solo nos falta el tronco y las piernas:

Para las piernas un pantalón que sea grueso, resistente y elástico será nuestro mejor aliado. Además, una buena malla térmica que sea transpirable también nos ayudará a mantener las piernas calientes. Para la parte superior, debemos elegir una ropa que nos permita mantenernos secos, evitando la condensación del sudor y que no cale la lluvia o la nieve, además de abrigarnos. Es por eso que el sistema de las tres capas nos será útil a la hora de elegir la vestimenta.

¿En qué consiste? Pues es muy sencillo. Mediante tres capas de ropa o más según las condiciones, podremos conseguir todo lo que hemos dicho antes: transpiración, secado y abrigo.

En la primera capa, las más pegada a la piel, buscaremos prendas transpirables que nos permitan conservar nuestro calor corporal, que actúen de segunda piel y nos permitan movernos con facilidad. Por lo tanto, ajustadas y elásticas. Dentro de las primeras capas podemos encontrar tanto prendas con fibras sintéticas como con fibras naturales. ¿Ventajas de unas y otras? Las fibras sintéticas destacan por su capacidad de secado rápido por contacto con la piel, ya que absorben la humedad y la evaporan. En cambio, las fibras naturales tipo lana merina son todavía más calientes y confortables. Sobre todo, no optemos por prendas de algodón, ya que estas retienen el agua y el sudor y a ninguno de nosotros nos gustaría estar bajo cero con el cuerpo empapado de sudor. La segunda capa nos permitirá almacenar aire caliente, evacuando el sudor y conservando a la vez nuestro calor corporal.

Podríamos decir que, con la primera capa y la segunda, almacenamos el calor. En condiciones de mucho frío podemos añadir otra segunda capa, preferiblemente de fibra, ya que son comprimibles y fáciles de llevar. Aquí podemos encontrar prendas tipo forro polar o fibras. La tercera capa será nuestra gran aliada. Aquí buscaremos una membrana impermeable que evite que nos entre el agua y el viento y que, además, evacúe el vapor de agua que nuestro cuerpo haya generado durante la actividad. Una prenda que nos proteja del mal tiempo para que podamos terminar la travesía secos. En resumen, buscaremos una primera capa que nos retenga el calor a la vez que evacúa nuestro sudor, una segunda que nos aporte calor y una tercera que nos proteja de la intemperie.

Y para finalizar, solo me falta animarlos a que pongan sus raquetas, esquís o botas, se abriguen bien y salgan ahí fuera a disfrutar del bonito paisaje que nos ofrece la montaña en invierno.

 

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