Técnicas para la kinesiofobia: kinesiología unida a la psicología

En el artículo pasado se habló de la kinesiofobia, es decir, el miedo a moverse luego de una lesión. Para continuar, expondremos las estrategias que existen para poder ayudar a nuestro paciente a afrontar esta tan potente emoción, y digo “expondremos” porque esta vez Camila Cabargas, psicóloga deportiva, me ayudará con la información.

Esperamos que los deportistas, kinesiólogos y psicólogos que hayan pasado por esta situación, nos cuenten sus experiencias y técnicas utilizadas, las que seguro aportarán al conocimiento sobre este interesante tema.

Técnica  – 1 –

“Creer y confiar en tu kinesiólogo”

Para que una rehabilitación tenga éxito a nivel físico y psicológico, es necesario la adherencia del paciente al tratamiento. Para ello el paciente debe involucrarse y ser un agente activo dentro de su proceso de rehabilitación. Se ha estudiado que el paciente que no cree, que no se involucra y que no realiza las sesiones de la manera indicada, tardara más en recuperarse y hasta quizás no lo logre. Por lo tanto, es importante que el kinesiólogo genere un vínculo de confianza y respeto con la persona lesionada, siendo este el primer paso hacia la rehabilitación exitosa del paciente.

Técnica – 2 –

“El kinesiólogo debe ser claro, realista, positivo y criterioso”

La evaluación tiene un objetivo más allá de medir la postura, cualidades físicas, registrar la historia clínica, etc. Es la comunicación y conversación que se genera con el paciente en relación a su lesión: es decir, se le debe explicar paso a paso qué significa la lesión que tiene, el tiempo de recuperación que conlleva, cómo se planificará su rehabilitación, para qué sirven los movimientos y ejercicios que realizará, cómo se irá progresando a medida que vaya mejorando y cuáles son los criterios de alta para que pueda volver a su deporte.

Si el paciente no entiende lo que le sucedió, si no entiende cómo el cuerpo se adapta y qué requisitos necesita para volver sin riesgo de lesión, le será más difícil ordenarse mentalmente y comprender el proceso de rehabilitación, por lo que no podrá generar la confianza y seguridad que necesita para volver a la cancha.

Técnica – 3 –

“Sesiones de mantención”

Una excelente técnica (utilizada por nosotros) para aquellos pacientes que no se sienten 100% seguros para su retorno, independiente que los parámetros indiquen que está de alta, es proponerle 4 sesiones más de “mantención”: Una vez a la semana, por 4 semanas.

En ellas seguimos trabajando el detalle en función de su lesión y naturaleza deportiva, pero el paciente ya se encuentra entrenando su deporte nuevamente. El objetivo es que esté expuesto a situaciones de riesgo, y que sólo se vaya dando cuenta que sí puede, que no se lesionará y reconocerá los aspectos que tiene más débiles. Es importante  que viva la experiencia deportiva, y que sienta que tiene un “apoyo físico y psicológico” detrás que será su kinesiólogo.

Diálogo Común

Kinesiólogo: “¿Cómo te fue el fin de semana en el partido?”

Paciente: “Bien, perfecto! Sin dolor, pero medio cansado”

Kinesiólogo: “¡Viste! ¡Tu lesión ya no está! Solo queda mejorar la resistencia, eso te ayudará muchísimo a rendir. Eso lo trabajarás en tu entrenamiento semanal, hoy nos enfocaremos en la elongación que debes mantener para prevenir un re desgarro”

Técnica – 4 –

“Imaginería motora”

Tal como lo dice el nombre, es “imaginarse el movimiento”, “crear mentalmente la imagen de una situación deportiva que implica el movimiento, rendimiento, técnica, condiciones, la gente que estará, las emociones y sensaciones”.

Esta técnica es muy utilizada por los deportistas de alto rendimiento como preparación mental para los entrenamientos y competencias. Hay muchísimos estudios que la avalan como técnica eficiente para lograr concentración, focalización, autocontrol, entre otras, lo que se traduce finalmente en un mejor rendimiento.

En el caso de la rehabilitación, el paciente debe imaginarse el proceso recuperativo, cómo la cicatrización del tejido va sucediendo sin impedimentos, imaginarse sin dolor, cómo va mejorando el movimiento, flexibilidad  y cualidades físicas. Debe imaginarse realizando su deporte, ejecutando la técnica de manera correcta y logrando buenas marcas.

Técnica – 5 –

“Relajación”

El realizar un deporte implica estrés. Si nuestro paciente está con una condición previa de ansiedad, miedo y angustia, el nivel final de estrés será mayor, lo que implica riesgo de lesión y bajo rendimiento.

Primero debe saber reconocer sus emociones, y una vez que las haya identificado puede comenzar con las técnicas de relajación. Ellas regulan la presión arterial, disminuye el consumo de oxígeno, la frecuencia cardíaca, respiratoria y la tensión muscular. Y por ende, si han sido efectivas disminuyen también el riesgo de lesión y mejoran la disposición y actitud para realizar el deprote.

Hay muchas técnicas de relajación, las cuales pueden tener un enfoque físico (concentración en la musculatura, respiración, etc.) o mental (enfoque en relajar la mente, lo que llevará a una relajación física).

Te invitamos a probar la técnica de relajación de Jacobson, muy utilizada como técnica de relajación muscular (dar link), la cual dura aproximadamente 30 minutos.

Técnica – 6 –

“Auto-dialogo positivo”

Lo que tú piensas, va a determinar cómo va a ser tu rendimiento y rehabilitación.

Esta técnica aún necesita más evidencia, pero es de uso común. El mismo paciente es el que se debe convencer que está motivado, con ganas de recuperarse, con ánimo de salir adelante y que podrá ejecutar todos los movimientos y ejercicios que sean exigidos. Alguien que no trabaja esto, puede ser él mismo el peor enemigo de la rehabilitación.

Te vamos a dar algunos ejemplos:

  • “Tengo que concentrarme para hacer bien los ejercicios, sé que ellos me ayudarán a rehabilitarme bien”
  • “Esta lesión no me va a ganar! Tengo que recuperarme lo mejor posible para salir a ganar el próximo campeonato”
  • “Tengo que mejorar la técnica de lanzamiento, ya no tengo dolor, no tengo que tener miedo a lesionarme”

Técnica – 7 –

“Soporte social”

Es importante tener redes de apoyo, que motiven al paciente a salir adelante, que puedan ayudarlo en el caso que su lesión le impida trasladarse o moverse de forma segura, es importante también tener con quien conversar lo que le ocurre y como se siente. Esto también contribuye a generar bienestar en la persona lesionada.

Técnica – 8 –

“Conciencia corporal”

El paciente debe reconocer el movimiento, cómo ejecutarlo, qué musculatura necesita para ello…si conoce muy bien su cuerpo, sabrá cómo actuar en la cancha. Es muy común observar en un principio desequilibrio, falta de control del movimiento y hasta incapacidad de realizar ejercicios simples. “¡¿Cómo no puedo hacerlo?! ¡Se veía muy fácil!” “Qué increíble, traté de chutear y la pelota salió a cualquier lado” “Es como si tuviera desconectado la cabeza con  mi cuerpo, ¡no responde como quiero!”. Si usted ha tenido pensamientos como estos, claramente no va a entrar a competir al 100%, ya que no existe la confianza necesaria en su cuerpo para que su mente se asegure que todo va a salir bien.

En general, la técnica está en la progresión y en la variabilidad de los ejercicios. El cuerpo se adapta a los cambios, a los desafíos, dificultades…pero hay que dárselos. Si no le exigimos a que se conozca, a que genere las estrategias de movimiento, a que se exponga a distintas situaciones durante las sesiones y entrenamiento, no las va a desarrollar de forma segura en una situación de estrés como es la competencia misma.

Esperamos entonces que ustedes nos expongan técnicas personales, o experiencias que hayan tenido en este tema, ¡será muy interesante para todos!

Fuente: Paula Spoerer kinesióloga de Únete al Clan

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *